La ludopatía es una forma de adicción sin drogas.
Los criterios del DSM-5 para el juego patológico, que, de momento, es la única adicción sin droga son los siguientes:
El paciente muestra una conducta de juego persistente y desadaptativa, tal como se refleja en la presencia de 4 o más de los siguientes síntomas:
Preocupación por el juego.
Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
Fracasos repetidos en los esfuerzos para controlar el juego.
Inquietud o irritabilidad cuando se intenta interrumpir o detener el juego.
Utilización del juego como vía de escape de los problemas o de alivio del malestar emocional.
Intentos repetidos de recuperar el dinero perdido.
Mentiras a la familia y a los terapeutas sobre la implicación en el juego.
Puesta en peligro o pérdida de relaciones personales significativas, de trabajo o de oportunidades educativas debido al juego.
Apoyo económico reiterado por parte de la familia y de los amigos.


